Cambiar un filtro de polen obstruido: salud y seguridad

Cambiar un filtro de polen obstruidoCambiar un filtro de polen obstruido : como hacerlo

Con la llegada de la primavera el aire se carga de pequeñas partículas, a menudo visibles, que no son más que polen en suspensión.

En estos momentos suele ser cuando más nos acordamos de que el habitáculo de nuestro vehículo tiene un filtro antipolen, y que puede no estar cumpliendo con su función.

¿Cómo saber si el filtro de habitáculo está obstruido y cómo actuar? ¿Qué consecuencias puede tener no solucionar este problema?

Cómo saber si el filtro de habitáculo o polen está obstruido

Hay una serie de signos que nos pueden indicar que el filtro encargado de retener el polvo y las partículas de polen necesita mantenimiento. El menos deberías revisarlo si notas alguno de ellos.

  • Cuando enciendes el sistema de aire acondicionado y notas que no produce tanto frío como antes, o que el ventilador parece que no tiene tanta potencia.
  • Dentro del habitáculo se notan olores extraños, que recuerdan a una cueva húmeda o dan la sensación de estar respirando polvo, entre otros.
  • La luna delantera del coche se empieza a empañar sin motivo aparente y no conseguimos que se vaya el vaho con facilidad.

En caso de que notes alguno de estos problemas, o varios a la vez, posiblemente sea el momento de ver si tienes el filtro obstruido. Será necesario que accedas a este elemento y lo compruebes de verdad.

Para saber dónde está el filtro antipolen de tu coche, mira la información del fabricante

Cada modelo tiene colocado el filtro antipolen en un lugar distinto. De modo que no es posible decir directamente dónde debes mirar para desmontarlo. Esto se debe a que cada fabricante lo acomoda en el lugar más adecuado según el diseño.

Por ello, lo mejor es consultar el manual de instrucciones y ver dónde se ubican los diferentes filtros del coche. No está de más revisar también dónde están otras piezas como el ventilador, que también podría tener suciedad y necesitar una sustitución.

La importante función de los filtros

Aunque puede parecer un elemento adicional, en cierto sentido prescindible, la verdad es que cumple una función bastante importante. Por eso cada vez son más los vehículos que lo incorporan.

Un filtro de habitáculo está pensado para que la calidad del aire dentro del coche sea buena. Para lograrlo impide que entren al interior polen, polvo y otras partículas. También puede retener algunos microorganismos, dependiendo del material con el que esté fabricado.

Por todo ello es natural que el filtro se obstruya y haya que cambiarlo. De lo contrario puede haber consecuencias bastante negativas.

Qué problemas puede haber si no se cambia el filtro

Hay quien no le da importancia a la posibilidad de que su filtro esté saturado de partículas. Tratan de alargar el cambio mucho más allá de la vida útil de este, pensando que no pasará nada si lo hacen.

No obstante hay varios problemas que pueden surgir si no se hace el cambio cuando es necesario.

En primer lugar tenemos las consecuencias que puede haber en nuestra salud. Aunque no seamos alérgicos al polen o el polvo, algo que por otra parte es muy habitual, un filtro obstruido acabará por introducir partículas en el interior del coche.

Estas partículas son mucho más peligrosas de lo habitual por una razón. Y es que al llevar tiempo retenidas en el filtro, se pueden haber convertido en focos de gérmenes. De modo que no estamos respirando solamente aire sucio o polvo. También estamos introduciendo en el cuerpo organismos nocivos.

Si a esto le añadimos la presencia de algún alérgico, con toda seguridad nos encontraremos con un grave problema de salud para quien lo padece.

Otro problema tiene que ver con nuestra propia seguridad. Como hemos dicho antes, un filtro de polen obstruido puede ser la causa por la que se empaña la luna delantera. Esto impide que podamos ver adecuadamente y no reaccionemos a tiempo en determinadas ocasiones.

En verano, un filtro de habitáculo sucio reseca el aire que entra al interior. Lo que hace que perdamos atención en la carretera si nos produce tos o tenemos que estar secándonos el sudor debido al calor.

Cuánto dura un filtro de polen

Según el modelo de coche y el tipo un filtro de polen debe cambiarse entre los 10000 y los 30000 kilómetros.

También existen otros factores que afectan al filtro. Por ejemplo, si sueles conducir por zonas con mucho polvo o humedad, es de esperar que el filtro se deteriore antes de lo que lo haría en otras condiciones.

Los filtros simples, fabricados con fibra de celulosa, duran menos que los de carbón activo. De modo que si quieres tener que cambiarlo con menos frecuencia puedes elegir este último para tu coche. Normalmente podrás elegir uno u otro, ya que se suelen fabricar en ambos tipos.

¿Se puede limpiar un filtro obstruido con agua? ¿Y con aire a presión?

Hay quien asegura que no hay porqué cambiar un filtro obstruido. Que basta con limpiarlo con agua y se puede continuar a pleno rendimiento. O con un soplador de aire.

En realidad es algo poco práctico porque el agua estropea el material con el que se hace el filtro. Además, aunque se deje secar siempre puede quedar humedad en el interior, lo que crea un entorno perfecto para que se desarrollen microorganismos.

En el caso de utilizar un chorro de aire puede parecer mucho más recomendable. Al menos no está el problema de la humedad. Pero también es una tarea poco práctica, aunque puede servir para salir de un apuro temporal.

Lo mejor siempre es montar nuevo filtro, ya que al estar totalmente limpio nos garantiza que cumplirá su función perfectamente.

En resumen, un filtro obstruido es mucho más que una incomodidad. Puede causar problemas de salud e incluso ser un peligro para la conducción. Por eso, se debe prestar atención a su estado y realizar las tareas de mantenimiento adecuadas tanto para tu bienestar como para el rendimiento del vehículo.

En Neumaticos Porpoco queremos seguir mostrándote las funciones y lo que debes conocer para cuidar tu coche. Sigue atento a nuestros artículos y podrás hacerlo fácilmente.